No soy ni fui miembro de la obra, pero conozco de cerca la Obra ya que estudie mucho anos en un colegio de ellos. Debo decir que nunca me lavaron la cabeza con ideas de que me haga numerario ni nada por el estilo. De hecho siempre supe que esa es una vocacion muy especial y que requiere de una entrega muy grande. Por eso los miembros de la Obra tienen mi mayor respeto.
Pero hay algo que no me entra en la cabeza, a ver si alguien me puede explicar. Es este tema de los ex-miembros que salen con un odio y se pasan hablando pestes de la Obra. Creo que hay muchas formas de llegar a Dios, y que la Obra ofrece una de ellas.
Asi que esta gente que quiere salir, no podria simplemente decir "esto no es lo mio" y salir tranquilamente?. No conozco los pormenores de la entrada y salida de miembros pero, no se estara equivocando en algo la Obra en este aspecto? Porque me da pena leer tantos mensajes de odio de estos ex-miembros.
Sinceramente todo este tema me sorprendio, no sabia que era tan asi.
Creo que la gente es un poco ignorante tambien al pensar que si uno quiere tener vinculo con la obra tiene que ser numerario y someterse a un monton de exigencias.
Creo que cualquier persona normal igual podria recibir formacion cristiana sin tener que pertenecer a ninguna categoria especial.
En fin, era algo que me ronda la cabeza, a ver si consigo encontrar alguna explicacion logica y podamos vivir en paz, miembros, no-miembros y ex-miembros.
____________________________________________Pues sí, la verdad es que hay cosas que no se entienden.
Yo veo que los que se van rebotados se dividen en dos: Los que se quejan de que no les dejaban irse y los que dicen que no les hacen caso cuando se van.
Lo que a mi me parece es que la Obra siempre mira por el bien de las almas de todos, de los que se van, de los que se quedan y de los que vendrán después, y por eso lo de irse es un proceso que hay que procurar madurar, y se imponen unos pasos para que el interesado se vaya aclimatando, y cuando se está fuera, se hace lo que se puede. Libre ha sido la decisión de irse, y uno tiene que asumir las consecuencias.
Una vez estuve en una tertulia en la que una mujer se quejaba al Prelado de esto mismo: Se había sentido desamparada cuando se fue. En concreto mencionó que nadie se había acordado de felicitarle por su cumpleaños. El Prelado, en un gesto asombrosamente humano y cristiano, le pidió perdón por el daño que se le podía haber hecho, en esa dejadez. También añadió: ¿Qué has hecho tú por aquellas que se quedaron? ¿Ya te has acordado de felicitarles por su cumpleaños? Os aseguro que rodaron varias lagrimillas.
Dicho todo esto sin perjucio de la evidencia de que los que somos del Opus Dei también nos equivocamos, también los directores, pero a mi me gustaría que antes de criticar a tal o cual persona o institución uno se examinara a sí mismo a ver si ha actuado correctamente, porque en estas cosas uno no tiene la versión de los directores, que son discretísimos, se tiene que quedar con lo que dice el interesado.
Encantado de charlar contigo, Marius. Espero continuar este hilo.
